LOS CABLES SUBMARINOS DE INTERNET.

Estan ahi… aunque no se ven. Pero sin ellos, el boom de las telecomunicaciones y de algo tan comun para nosotros como internet… no seria posible. Un enjambre de cables que discurren por lo mas profundo de los mares, y gracias a los cuales la magia de la red esta al alcance de todos en cualquier lugar del planeta.

 

Y es que el creciente uso de dispositivos móviles para conectarse a internet puede llevar a pensar que el flujo de la red se está trasladando a las antenas y los satélites. Pero los datos muestran otra realidad bien distinta.

Las venas que garantizan el funcionamiento mundial de la banda ancha, en realidad, se mueven por debajo del agua en cables de fibra óptica que cruzan océanos, mares y lagos. Concretamente el 99% de las telecomunicaciones digitales entre continentes y países separados por el mar viajan de esta forma.

Redes que se están viendo obligadas a multiplicarse para satisfacer la insaciable demanda de un mundo cada vez más conectado. Infraestructura que permite que una orden de compra o un email pueda ir y volver en un cable que mide 6.000 kilómetros por debajo del mar en apenas 60 milésimas de segundo.

Telekom Egypt ha realizado un mapa que traza los principales cables submarinos que hacen posible que internet sea un fenómeno mundial interconectado. Analizar las rutas de estos cables no solo muestra cómo se mueve la información.

Es también un indicador de los flujos de poder económico entre distintos continentes. La costa este del Reino Unido cuenta con una docena de cables por donde pasa la mayor parte de la información que viaja entre Estado Unidos y Europa. La práctica totalidad de estos cables converge en las proximidades del centro de poder financiero de Nueva York.

Los cables, en muchos casos, imitan las rutas utilizadas por los buques de carga que transportan mercancía. En el Mediterráneo existe un autopista de cables que va desde España hasta Israel y Egipto. Estas autopistas de banda ancha reaparecen en el estrecho de Suez y a lo largo de todo el Mar Rojo y, posteriormente, en el golfo de Aden. Aquí se dividen en dos.

Una parte sigue hacia India y de ahí hacia toda la zona de Tailandia y Singapur (uno de los mayores puertos del mundo). La otra parte se dirige a la zona de Kuwait, Arabia Saudi, Emiratos Arabes Unidos y Qatar, los principales productores de petróleo del mundo.

Una de la zonas donde más proliferan los cables submarinos es en el área que va desde Singapur hasta Japón, pasando por Taiwan, Indonesia, Corea, Filipinas y China. Esta es la zona más transitada del mundo por los buques de carga que transportan mercancía de las fábricas del sur de Asia al resto del planeta. Este flujo de mercancía se ve reflejado también en la cantidad de fibra óptica que se encuentra en la zona.

El 75% de la información que transporta esta infraestructura marina son datos. Solo el 4% del tráfico lo acaparan las llamadas de voz.

Uno de los cables más importantes que pasa por España es el Columbus III que conecta Italia, Portugal, España y las Azores con Hollywood (Florida). El cable tiene una longitud de 9.900 kilómetros; parte desde Sicilia con una parada en Conil (España). La infraestructura fue construida en 1998 y es propiedad de 30 operadoras móviles.

Las inmediaciones de Lisboa (Portugal) son una de las zonas donde más cables salen de Europa. De aquí parten casi todos los cables submarinos que conectan el norte del viejo continente con la Península Ibérica, y la infraestructura que conecta con las Islas Canarias, Cabo verde y rodea todo el continente africano. Por aquí pasa también el Atlantis 2 que crea un vínculo entre Lisboa, Canarias, Dakar, Cabo Verde, Brasil y Argentina con un total de 12.000 kilómetros de longitud.

La infraestructura es propiedad de 30 operadoras, entre ellas Telefónica, Embratel, Verizon, Deutsche Telekom, France Telecom y Sonatel. Pero los cables submarinos también se emplean para uso nacional. Brasil cuenta con 7 cables instalados debajo del mar que conectan el norte del país con el sur.

La fibra óptica actual poco tiene que ver con los cables que se utilizaban en el siglo XIX para transportar los telegramas, pero fue en está época donde por primera vez se recurrió a cables submarinos para conectar distintos continentes. Entre el año 1851 y 1853 se instalaron redes de telecomunicaciones submarinas entre Reino Unido e Irlanda, Dover y Calais y Orford Ness (UK) y la Haya (Holanda).

Pero el verdadero cambio llegó con la instalación de cables transatlánticos, un hito que se consiguió entre 1865 y 1866. Si comparamos la red de 1901 (ver mapa superior) con la red actual, la diferencia no es tan grande como uno podría pensar.

Buena parte de los trazados son exactamente iguales aunque se aprecia que la mayor parte del flujo ocurría entre Reino Unido y Estados Unidos. Asia, en cambio, tenía muy poca infraestructura comparada con la actualidad.

Interesante, verdad? Espero que te haya gustado la informacion.

Fuente: yorokobu

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