UN ENJUAGUE SIN LESIONES.

El enjuague bucal tiene dos claros defensores: los que usan un vaso de agua y los que se rompen el cuello bebiendo del grifo. Hay múltiples variantes (enjuague con ron, con escupitajos de otros, no-enjuague,…), pero  no las trataremos aquí por su carácter minoritario.

El enjuague con vaso parece, a priori, el más cómodo y el que menos riesgos conlleva, pero hay que fregar. Y eso duele. El enjuague “a lo salvaje” pone a prueba la flexibilidad del cuello y la espalda y hay probabilidades, con el tiempo, de que nos genere lesiones irreversibles en la columna vertebral y las rodillas.

Por suerte, ahora tenemos algo intermedio: el Rinser. Sí, un vulgar cepillo de dientes con un orificio que permite la canalización del agua y crea una fuente parecida a las que pueblan los parques, con la salvedad de que funciona.

Esto puede suponer el final de la guerra de enjuagados en la que estamos inmersos desde hace un tiempo, o por lo menos una tregua. Enfundad vuestros cepillos, soldados.

Me encanta!!!!  Es genial el invento !!!..¿verdad?

Fuente: Gizmodo

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s